VALORES


No nos engañemos mas la vida cuando crecemos nos parce más corta, el tiempo se acota a buenos momentos con la gente que queremos.
Esa gente es la que hace que nuestro día a día no nos parezca un sin sabor con la rutina y la vida en sí.
¿Quién no daría un momento por estar con esas personas que nos hacen bien?
Personalmente no creo que fuera haber mayor momento de éxtasis que el que comparto con las personas que me rodean y casi que me adoptan.
Como no vamos a querer todo lo mejor de la vida para ellos si ellos en sí son nuestra vida, que tal vez sin ellos no seríamos quienes somos. Que felicidad dan los amigos.
Es difícil que hablemos de amor sin nombrar amistad, al fin acabo cada cena cada almuerzo cada momento eterno en nuestros recuerdos, es un parte de nuestra vida con ellos y siempre son momentos en que nuestro ego se peina en el espejo derrochando lo mejor de nosotros, donde no sentimos como nadie por tener esas personas que nos rodean.  No hay nada mas noble que el compañerismo.
Si reímos, es porque estamos vivos.
No se debe jamás olvidarse que la amistad en sí es el mejor valor y tesoro para tener.
No podemos imaginar un mundo en donde la soledad sea eterna o perpetua que tan surrealista sería la vida así.

PARADISE


Que es el paraíso ¿?

Mucha gente y religiones creen en la vida después que uno se toma esa pausa eterna de la misma. La mayoría sueña con ir a un paraíso en donde la felicidad nos invade y vivimos en la eternidad así.

Ahora hablando de paraísos, vamos hablar de uno en particular en el que no es necesario abrazar a la fría e inerte muerte de cerca, si no mas bien a la vida en sí que tenemos hoy.
En estos tiempos modernos donde la locura del día a día nos invade por el ultimo móvil de la manzana, y donde los estereotipos modernos nos hacen pensar en todo menos en lo mas importante que nos pueda definir. Cosas como el amor son dejadas de lado, la bondad es olvidada, la humildad pisoteada por egos terrenales.

Pero volvamos un poco atrás, al “paraíso” en el cual nos situaremos ese paraíso es una construcción como bien sabemos, pero no hablo de la construcción material o natural, si no mas bien la interna. Cada uno puede hablar de su paraíso interno.
Por ejemplo y no por parecer egocéntrico esta sería una breve narración del paraíso de su narrador:

Un campo verde, el olor a café proveniente de la cocina, la sonrisa de mejilla a mejilla, me ve, la veo, en ese momento todo esta bien, siento como cae suavemente mi mano sobre una largo mar de pelos,  me pierdo navegando en su mirada,  suerte de viaje astral sin mover ni un solo chakra,  se aleja hacia el dormitorio haciendo vibra su cintura al compás de la música de fondo, me acuesto y el tiempo se detiene,  no hay noción del mismo porque me ciento pleno al fin. Parece que todo esta bien, no se siente ese vació, si no mas bien tenemos la panza llena de mariposas, podemos hacerlo todo, entrecruzados entre sí como dos hermosos lazos irrompibles, intentando que el momento sea eterno, hay tiempo para hacer el amor sin más, creer que al fin no vas a estar más solo.
Este narrador, aunque no lo crean, hay momentos donde siente que todo esto es imposible, que jamás pasara, pero aun así lo sigue buscando día a día. Es obvio que nunca se renuncia a los ideales menos a tú paraíso, pero en tiempos modernos parece nunca llegar esa compañera igual de soñadora que él.
Vivamos la vida sin más. Solo es el tiempo el que llevara tu vida a donde quiera que esté.

Pesquisa mental.

Que extraño buscarnos a nosotros mismos una y otra vez, cuando la realidad es que convivimos con nosotros todo le tiempo, acaso eso nos demuestra que no es el tiempo que pasamos con alguien lo que nos hace conocerlo, sino más bien el tiempo de calidad que le brindamos.
 Cuanto tiempo de verdad nos dedicamos a encontrarnos, a pasar verdaderos momentos de calidad con nosotros mismos, donde ponemos en crisis que nos hace bien cual es el motorcito que impulsa la ganas de seguir, que difícil se no hace llegar al conformismo, más cuando las presiones auto-impuestas superan la barrera.
 Que difícil se nos hace estar bien con nosotros mismos. Siempre nos exigimos un poco más de lo que podemos tener, siempre queremos más.
 Es verdadero que tenemos que auto-exigirnos más para poder crecer, pero en que punto es sano vivir esa corrida constante. Esta búsqueda se simplifica a saber entendernos a nosotros mismos, aunque parezca complicado hay que correr las cosas que nos modifican el entorno por un tiempo, saber que parar no es terminar, si no mas bien saber ser paciente para poder desenredar los matetes en nuestra cabeza.
 Las virtudes son las cosas que nos hacen destacar, en las buenas en las malas, son nuestros adjetivos.

Crisis del cuarto de vida


Ese momento de la vida donde nos damos cuenta que ya no somos los mismos que hace unos años.
El cuerpo cambia sentimos la resaca del día anterior, con un poco más de intensidad que antes. Los pequeños dolores se hacen parte de la rutina general. Los fines de semana se vuelven espacios donde tratamos de reconfortar ese vacío social al cual intentamos de meter todo apretado para poder seguir llevando una vida reconfortante entre amigos, en fin, que es la vida sin amigos, nada.

Ya no pensamos en locos sueños de vivir en islas tropicales sin ningún tipo de responsabilidad, si no que nos damos cuenta que llegar a tener esas vacaciones paradisíacas requieren de largas noche de café y trabajo que en la balanza a fin de año nos dicen que el cuerpo esté low batery y sin ganas de bancarse una súper semana de fiesta drogas y sexo.

Ni siquiera las drogas, grandes aliadas en la adolescencia para darle un poco más de sabor a esa etapa, nos parecen atractivas sabemos que un mal trip es un bajonazo tremendo psicológico, el famoso mañanero nos deja más tirado en la cama más que con ganas de salir a trabajar.  La rutina se torna diferente. Totalmente diferente.  

No entendemos adónde apuntar, no sabemos que tenemos que hacer. Solo sabemos que los demás nos demandan cosas y parece no estar más la monedita de chocolate de recompensa por cumplirlas.
Crecer es estar en crisis (Las crisis buenas o malas no son más que cambios).

Nos confunden constantemente de que queremos o que no, como buscar la felicidad propia de uno si te invaden con imágenes de gente sonriendo por la tv, te muestran 15 segundos de felicidad ¿y el resto? el famoso detrás de cámara no te dicen que el actor por ahí es un borracho, misógino y que en realidad atrás de esa familia feliz se esconden más casos de corrupción que los escándalos matutinos políticos de este bendito país.

No se entiende bien a que nos quieren hacer jugar a que van.

Nos enseñaron 800 fórmulas matemáticas, el nombre de todos los países, la vida de algunos próceres, pero nadie nos enseña a vivir, no hay manual para eso, solo un vacío para el frente tremendo, nadie nos enseña que la razón para la cual nos desarrollamos es ser feliz acaso la vida sin felicidad de que vale.

Ni hablemos del amor, es un tema que a los veintitantos te atormenta, sin fin de rincones sin salidas, citas de acá y de allá que solo te dejan más vacío al dormir en tu cama. Llega un punto en donde parece que esa persona que soñaste no va aparecer más y que no te queda otro que dejarle al tiempo que haga lo suyo.  Ya sos lo suficientemente grande como para darte cuenta que es lo que necesitas, lo tenes tan marcado que te lo pones en la capa y salís como caballero del medievo a una cruzada feroz y brutal de sabanas hasta encontrarla. 

1/2 de felicidad.

Cuando la pinta cristal con tonos ámbar nos devuelve el reflejo medio distorsionado de nuestras caras, en donde muere otro tabaco y lo vemos lento esfumarse, como las ideas que damos vueltas y no cerramos. Cansado ya de los conocidos rebusques, viendo como la vida simplemente pasa. El café caliente esperando en casa, con aroma a nostalgia de buenos momentos. Y la cama preparada para ponerse a escribir.

No me satisfago con esos placeres cotidianos, quiero más, constantemente estoy en una montaña rusa por ser mejor. Subí a un viaje de locura de ida en donde la auto-superación cada vez es más difícil de llevar, forzando mis propios límites constantemente para solo sentir esa adrenalina que corre como tornado.

Que aburrido sería todo si nos conformáramos con una vida ya plena, terminada, rellena por otros, ya que la misma no tendría sentido sin la acción de lo desconocido de la aventura del nuevo día.
 No sé si por la edad o por la experiencia de ciertos sucesos, nos vamos dando cuenta que crecemos, cumplimos las metas materiales que soñamos y sim embargo seguimos sintiendo que las piezas del rompecabezas no terminan de encajar del todo.

Es entonces que gracias al querido y valioso tiempo nos damos cuenta que más allá de todo lo material, lo que te mueve de verdad son las personas, la gente que te rodea en sí. Son ellas la que pueden sacarte las mejores sonrisas.

No quiero caer en el tonto ejemplo de decir que el hombre con más plata del mundo era un simple infeliz sin amigos, y que el hombre más humilde era simplemente feliz. Porque no es así, la vida es una balanza. Creo que en lo personal uno se siente realizado completamente cuando encontramos ese equilibrio.

Hace rato que nos enferman con niveles sociales, escalas de poder, lugares privilegiados o no.  Nos enseñan a sumar, pero no a pensar. Creemos saber que queremos el invento bobo del siglo que dan en la caja boba, pero no sabemos cómo pedir perdón. Nos crían socialmente para ser un instrumento de consumo en masa.

Esto arranca en edades muy tempranos en donde nos confunden, no nos enseñan los verdaderos valores de existir en sí, si no como afrontar problemas meramente terrenales.
¿Qué pasa con las cosas que la matemática, la física, la química, o cualquier otra ciencia social no pueda explicar meramente?  ¿Qué hay de la felicidad?

Acaso alguien les explico de chicos que era ser feliz.  Aunque no para todos sea lo mismo la felicidad todos la sentimos igual. No es difícil de deducir cuando te sentís feliz o no.  Aunque no lo crean la felicidad se trabaja como cualquier otro tema psicológico, se trata de una construcción constante del yo y el entorno que nos rodea.

Por lo que no fue


¿Un Futuro?
La cosa es que pasa más el tiempo y nos damos cuenta que algo no está cerrando bien a medidas que transitamos esta etapa. 
Es como que las pequeñas cosas a las que antes aspirábamos, ahora están llegando y sin embargo seguimos sintiendo que hay algo que del todo no cuadra.

 Pero para no sumar otro párrafo en rojo en nuestra biblia personal, lo ocultamos por ahí. Así con el tiempo nos vamos olvidando las cosas que percibíamos como amables y buenas para nosotros.  Nos excitan con tv barato, porquería de cotillón.

Personalmente cada vida sería pensada por todos nosotros de formas diferentes, cada uno desde su perspectiva personal vería como ideal cosas diferentes.

Y esas ambiciones que vamos conquistando son nada más la proyección de nosotros en el futuro, me veo con el ultimo deportivo, con la casa con la arq perfecta y divina, el jardín tipo edén afuera, el área fina, el océano inmenso que se pierde en el infinito el cual nos empuja a la aventura de saber que hay más allá.

Ahora llegando al tema importante, el futuro.

En el encontramos las cosas más inciertas, todo lo que creemos irreal lo convierte en real si él quiere, nos deja con esperanza, nos deja proyectar libremente, es talvez el mejor de los tiempos, ya que el pasado lo sabemos y el presente lo vivimos, pero el futuro lo soñamos.

No hay que dejar de construir nunca los proyectos futuros, son los que no hacen darnos cuenta que el presente es hoy, y que somos tan responsables de esos sueños futuros, como el mismo tiempo. 

Mentira en la verdad.


Que fantástico es ir descubriendo pequeñas dosis de alegría en pequeñas cosas, el olor a café y pan tostado por las mañanas. El olor a la cocina de la abuela. Que grandes cosas vivimos constantemente y no sabemos apreciar ni un poquito y tal vez en una suerte de tiro en el presente nos acordamos de todas esas cosas que ahora se nos hacen mágicas y que en el momento no supimos disfrutar.

Es difícil explicar el proceso por el cual el ser humano va creciendo y se va dando cuenta que hay tanta magia por si sola flotando en el ambiente, que es cuestión de tomar un poco y ser feliz simplemente, ¿Hay algo mejor acaso que la sonrisa de un bebe cuando uno se levanta por las mañanas temprano?  O acaso es pecado disfrutar de una cena con amigos en donde los temas de conversación pueden ser de los más variados, pero que siempre al final somos todos uno.
Hay pocas cosas en las que reflexionar seriamente, pero esas pocas abarcan tanto y cubren tanto espacio y tiempo, que se es imposible llegar al estado de Nirvana.

Es un trabajo duro que tiene que nacer desde uno mismo. 

Un trabajo donde nos enfrentamos con nuestro peor enemigo… nosotros mismos.

Si así es nosotros mismos no nos escuchamos, no pensamos las cosas para nosotros, no podemos contradecirnos a nosotros mismos no podemos generar hipótesis acerca de nosotros simplemente porque si pensamos en algo por algo es, pero de apoco nos vamos dando cuenta que las mejores batallas se libran dentro de uno, en donde uno tiene que poner en crisis a uno mismo para poder sacar conclusiones de que es lo mejor.

Yo suelo pelear diariamente con los peores demonios que llevamos adentro, siempre tratando de convertirlos en bestias casi inmortales pero llenas de luz.

Con el tiempo nos damos cuenta que la luz que más brilla es la verdad, aunque al principio la verdad parezca un agujero negro a donde nadie quiere ir y creer, yo creo que el tiempo el amado tiempo le da la razón a la verdad y la limpia de la maldad de otros seres que habitan en este basto mundo.