No nos engañemos mas la vida cuando crecemos nos parce más
corta, el tiempo se acota a buenos momentos con la gente que queremos.
Esa gente es la que hace que nuestro día a día no nos parezca
un sin sabor con la rutina y la vida en sí.
¿Quién no daría un momento por estar con esas personas que
nos hacen bien?
Personalmente no creo que fuera haber mayor momento de éxtasis
que el que comparto con las personas que me rodean y casi que me adoptan.
Como no vamos a querer todo lo mejor de la vida para ellos
si ellos en sí son nuestra vida, que tal vez sin ellos no seríamos quienes
somos. Que felicidad dan los amigos.
Es difícil que hablemos de amor sin nombrar amistad, al fin
acabo cada cena cada almuerzo cada momento eterno en nuestros recuerdos, es un
parte de nuestra vida con ellos y siempre son momentos en que nuestro ego se
peina en el espejo derrochando lo mejor de nosotros, donde no sentimos como
nadie por tener esas personas que nos rodean.
No hay nada mas noble que el compañerismo.
Si reímos, es porque estamos vivos.
No se debe jamás olvidarse que la amistad en sí es el mejor
valor y tesoro para tener.
No podemos imaginar un mundo en donde la soledad sea eterna
o perpetua que tan surrealista sería la vida así.