Cuelgues dotados por las más finas hiervas.
Que sentimiento mejor para describir esa sensación que al recordar
ese lugar del mundo donde todavía éramos inocentes.
Por más que tratamos no podemos volver a sentir en el
presente esas sensaciones que recorren el cuerpo al acordarnos de ciertos
momentos de nuestro increíble pasado, si lo miramos desde el ahora si bien no
fue fácil, fue un camino sorprendente.
Lleno de aventuras, mirándolo desde afuera el pasado es casi
tan perfecto como el futuro que queremos y el presente que no valoramos.
Es increíble como un simple sonido, una simple vibración
cambia de repente el sentido del mundo.
Como podemos entender cómo se mueve este sistema, si acá
solo se premia al que estudia la realidad marcada por otros, acaso el sistema
esta echo para que aprendamos lo justo y básico para poder llevar un “sueño
americano”.
Quien marca estos ideales de estandarte quien nos encierra
en la campaña del tío Sam, no hablo como un puritano si no alguien que es parte
del mismo color que la propaganda a la que se critica, acaso alguno de nosotros
no a echo algo moralmente incorrecto, o mejor dicho acaso nadie nunca cruzo las
leyes.